Google y el exceso de celo escaneando redes WiFi
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Google y el exceso de celo escaneando redes WiFi

Google parece estar constantemente en los periódicos alemanes por una u otra violación de las leyes germanas. En las últimas semanas se trata de la cantidad de datos privados que la empresa californiana obtuvo sin pretenderlo.

Después de toda el debate social que está teniendo lugar en Alemania acerca del derecho de Google a sacar fotos a las fachadas de las casas y a las personas que por ellas caminan, un juzgado de Hamburgo pidió a Google que permitiese estudiar los datos que recogían los coches encargados de tomar las imágenes para el servicio Street View, asociado a Google Maps. Al parecer existía la sospecha de que esos coches estaban acumulando información acerca de las los routers WiFi que se encontraban en su camino.

La primera conclusión a la que llegaron las autoridades alemanas es que Google estaba recogiendo información como el SSID y la dirección MAC de estos;; routers, lo que incluye los nombres de las redes y las direcciones únicas de las mismas, algo que podría usarse hipotéticamente para lanzar ataques contra quienes usan esas conexiones. Google reconoció que estaban recogiendo esa información como parte de su estudio de las conexiones abiertas, pero se defendieron diciendo que no habían utilizado esos datos de manera pública, de modo que su uso estaba controlado.

Sin embargo, esta semana que ha sabido que, además de los datos antes mencionados, Google registraba también fragmentos de la carga de datos que se transmitían por las redes escaneadas, algo que, unido a los datos anteriores, podría servir para violar la intimidad de las transmisiones interceptadas, aunque ello requeriría mucho más que sólo leer los paquetes aislados que Google interceptaba. La gravedad con que los medios han abordado este descubrimiento ha hecho que se produzca un comunicado público por parte de Google, que ha reconocido la existencia de un código arcaico cuyas funciones, mucho más invasivas de lo necesario, había pasado inadvertido hasta el momento entre el software usado por sus coches.

Con esta disculpa -y con los coches parados para extraerles ese software- Google queda a la espera de que diferentes países de la Unión Europea -entre ellos España- decidan si se tomarán medidas legales ante esta invasión de la privacidad.


Fuente: http://tecnologia.org/